A solo una semana del Carnaval de Sitges, queremos profundizar en las raíces de esta festividad única. Para los habitantes de la villa, no es solo una fiesta de disfraces; es una tradición profundamente arraigada que refleja el carácter abierto y alegre de la sociedad sitgetana.
Un Siglo de «Disbauxa»: Los Orígenes del Carnaval
Aunque el término «carnestoltes» proviene del latín vulgar (carne tollendas o «quitar la carne»), en Sitges preferimos nuestra propia leyenda. Se dice que en el siglo XV, la esquela de un bufón local llamado Carles de Can Torras fue escrita con errores. Debido a una confusión, el nombre derivó en «Calrestorles», dando origen al nombre de nuestro mítico rey del desenfreno.
Sin embargo, el Carnaval tal como lo conocemos hoy despegó con fuerza a finales del siglo XIX. La espectacularidad actual se la debemos a la rivalidad histórica entre dos instituciones:
- La Societat Recreativa El Retiro (1870)
- El Casino Prado Suburense (1877)
Esta competencia «sana» por organizar los mejores bailes y las carrozas más lujosas elevó el nivel de la fiesta, convirtiendo a Sitges en un referente del Carnaval en toda Cataluña.
Superando la Censura: Las «Fiestas de Invierno»
Ni siquiera los tiempos más difíciles lograron apagar el espíritu de la villa. Durante la dictadura, cuando el Carnaval fue prohibido en España, Sitges mantuvo viva la llama bajo el pseudónimo de «Fiestas de Invierno».
Mientras en el exterior reinaba el silencio, entre los muros del Retiro y del Prado se celebraban bailes de máscaras clandestinos. Los vecinos más valientes cruzaban disfrazados las calles que conectan ambas entidades, desafiando las restricciones de la época.
Finalmente, en febrero de 1976, el Carnaval recuperó plenamente las calles. Desde entonces, ha evolucionado hasta convertirse en el espectáculo de plumas y música que atrae a más de 250.000 visitantes cada año.
Tradiciones que no te puedes perder
Si visitas la villa durante estos días, estos son los eventos imprescindibles que marcan el calendario:
1. L’Arribo (Jueves Lardero)
Su Majestad Carnestoltes llega a Sitges para proclamar su reinado. Es tradición celebrar este día con Xatonades, cenas populares donde se degusta el famoso Xató (ensalada típica con salsa de almendras y ñoras).
2. Carrera de Camas Disfrazadas (Sábado)
Es una de las actividades más locas. Grupos de amigos compiten empujando camas decoradas a toda velocidad por las cuestas del casco antiguo.
3. Rua de la Disbauxa (Domingo)
El desfile del domingo noche es puro brillo y creatividad. Es el momento ideal para disfrutar de las coreografías de las «colles» en un ambiente festivo y familiar.
4. Rua de l’Extermini (Martes)
Es el gran cierre. El desfile más multitudinario donde los participantes entregan su última gota de energía antes de que llegue la Cuaresma.
5. Entierro de la Sardina (Miércoles de Ceniza)
El adiós satírico al Rey Carnestoltes. Tras la lectura de su testamento y la quema del personaje, la villa recupera la calma hasta el año siguiente.
